Discurso pos- mortem de Homenaje – Padre Estanislaw "Tani" Nowak
Representante Legal, Padre
Daniel, Equipo directivo, queridos niños, niñas, familias, docentes, de nuestro
instituto.
Hoy estamos reunidos para recordar y agradecer a una persona muy especial, que estuvo siempre con nosotros: el Padre Estanislaw Nowak, a quien todos conocíamos con cariño como Padre Tani.
Padre Estanislaw Nowak, a quien todos conocíamos con
cariño como Padre
Tani.
El Padre Tani nació muy lejos de aquí, en
Polonia, un 26 de diciembre. Desde joven tenía un gran sueño: le gustaba mucho
jugar al fútbol, pero sintió que Dios lo llamaba a algo más grande. Y así,
eligió a Jesús sobre todas las cosas. Se ordenó sacerdote y, siendo aún muy
joven, lo enviaron a cumplir su misión al otro lado del mundo.
Llegó a Sudamérica y entregó 40 años de su vida a esta tierra. Primero estuvo 20 años en Paraguay, y después otros 20 años aquí, en Posadas, como párroco de San Alberto Magno, Santa Lucía y Divino Niño. Pero además de ser sacerdote, fue también el Representante Legal de nuestros dos Colegios. Y lo hizo siempre con una entrega absoluta, con una sonrisa amable, y con la mejor disposición para resolver cualquier problema que surgiera.
40 años de su vida a esta tierra. Primero estuvo
20 años en Paraguay, y después otros 20 años aquí, en Posadas, como párroco de
San Alberto Magno, Santa Lucía y Divino Niño. Pero además de ser sacerdote, fue
también el Representante
Legal de nuestros dos Colegios. Y lo hizo siempre con una entrega absoluta, con una
sonrisa amable, y con la mejor disposición para resolver cualquier problema que
surgiera.
¿Y
cómo era el Padre Tani con nosotros?
En sus misas, no hablaba de
cosas difíciles o lejanas. Hablaba de nuestra vida de cada día, de cómo
convivimos como personas, de cómo tratarnos bien. Era una enseñanza directa,
que todos podíamos entender.
Le encantaba estar rodeado de
niños. Por eso siempre invitaba a los chicos a ser monaguillos y servidores del
altar. Le encantaba escucharlos cantar, sobre todo a la Virgen. Y al final de
cada misa, siempre pedía un aplauso para el coro, para los monaguillos, para
las familias, para los niños… y al final, un aplauso para todos nosotros.
Él solía decir frases que hoy nos quedan en el corazón. Decía: "Ahí nomas" "Despreocúpate" , "Tranquilízate”, "Los invitamos muy cordial". Y nos enseñaba que al despertar cada mañana, saludemos a Jesús con la señal de la cruz, para comenzar el día con la bendición de Dios. Nos decía que busquemos siempre a Dios, porque hoy estamos, pero mañana no sabemos.
hoy estamos, pero mañana no sabemos.
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, "Despreocúpate", “Tranquilízate”, "Los invitamos muy cordial". Y nos enseñaba que al despertar cada mañana, saludemos a Jesús con la señal de la cruz, para comenzar el día con la bendición de Dios. Nos decía que busquemos siempre a Dios, porque hoy estamos, pero mañana no sabemos.
"Ahí nomas", "Despreocúpate", “Tranquilízate”, "Los invitamos muy cordial". Y nos enseñaba que al despertar cada mañana, saludemos a Jesús con la señal de la cruz, para comenzar el día con la bendición de Dios. Nos decía que busquemos siempre a Dios, porque hoy estamos pero mañana no sabemoEl Padre Tani partió al cielo el 13 de julio de este año. Su partida nos deja un gran vacío, pero también nos deja un montón de recuerdos hermosos, y sobre todo, nos deja sus enseñanzas.
Hoy queremos decirle: Gracias, Padre Tani.gracias, Padre Tani. Gracias por cada misa, por cada sonrisa, por cada consejo. Gracias por caminar con nosotros. Y aunque ya no estés físicamente, seguís viviendo en nuestro corazón.
Los invito a todos, ahora, a
darle un fuerte aplauso al Padre Tani.
Muchas gracias.